27 enero 2007

Las Ramas del Olivo y La "Apología" sobre el ser humano moderno


OnceuponatimePalestine…

Érase una vez Palestina, un territorio santo. Érase otra vez una escena de genocidio, una escena de horror, de abandono internacional…

Érase una vez un pueblo sometido a las inclemencias de una nación fascista, de un símbolo: la esvástica. Un pueblo que sufrió el exterminio de su raza, el castigo, la opresión…

Como limpieza a su conciencia a aquella desidia, a aquel error evitable, los pueblos vecinos regalaron una tierra como compensación al pueblo ultrajado, un suelo dónde las ramas de sus olivos pudiesen dar sombra y cobijo a aquellos refugiados, a aquellos que sufrieron la fuerza de una fatal arma de destrucción llamada nazismo.

La esvástica volviose estrella, de seis puntas, de David…Dos opuestos triángulos equiláteros, el símbolo del equilibrio divino…

El pueblo que fue sometido hoy somete, a otro pueblo, con igual dureza y sin escrúpulos. Las ramas del olivo crecen en direcciones opuestas, alejándose de la raíz originaria, alejándose del mismo suelo que las vio crecer…

El sometido hoy somete, ante la mirada de todos, el horror, el exterminio lento de un pueblo que vive de prestado bajo la vigilancia de las balas y que combate con mujeres y niños, ellos representan la “gran amenaza” al ejército israelí… Todo ello es evidente ante la mirada internacional, sin embargo aún dudamos entre los buenos y los malos, sin darnos cuenta de que se ha generalizado y manipulado a la sociedad mundial mas distante de la Naqba , del desastre. Manipulados por los medios, por la fuerza del capitalismo tendemos a encasillar al mundo árabe como el causante de toda amenaza…Se esconde el problema con máscaras como atentados terroristas, en definitiva con otros problemas, con la finalidad de desviarnos la mirada de las injusticias que se suceden en una tierra que vive un conflicto de casi un siglo de existencia.

Once upon a time es un toque de atención a un compromiso de todos. Hace más de sesenta años Europa vivió el horror del genocidio nazi, no hace más de 10 años se repitió la historia en la zona balcánica, de manera fría, lenta el asentamiento de judíos y sionistas en Palestina ha pasado de la colonización al sometimiento y exterminio lento del pueblo originario y autóctono.


Víctimas del olvido.
A partir de un extenso material fotográfico para un documento periodístico he intentado extraer sentimientos permanentes en el pueblo que dejó de ser palestino para ser residente. Sentimientos como el dolor, la opresión, la tristeza, así como las diferencias entre zonas divididas por el Muro, el día a día, la lucha y la resistencia, y los momentos de evasión personal entre otros conceptos.

Con una técnica figurativa y mediante la pintura como medio de expresión, con la finalidad de reflejar fielmente la cruda realidad. Arte inteligible, apto para todos los públicos, dónde el mar romántico se sustituye por el mar que desde su orilla ve el conflicto. Dónde los retratados son aquellos que no esperan serlo, donde las flores son sustituidas por los escombros y las panorámicas urbanas por los restos de edificios.

Arte comprometido.


"Apologíasobreelserhumanomoderno"



















La mayor parte de las obras de "Apología sobre el ser humano moderno", exposición multidisciplinar, ya pueden verse en la galería madrileña espacio kúbiko.


http://www.galeriaespaciokubiko.com/


A continuación podeis leer el texto/memoria de la misma:


“Apología sobre el ser humano moderno”


De manera breve, de un punto de vista reflexivo, y mediante la abstracción de las principales características que definen al hombre moderno, el conjunto de obras para esta exposición reúnen, de un punto de vista siempre subjetivo, el modelo generacional actual. El hombre contemporáneo, un ser que se ha ido modelando y perfilando hacía la globalización de ideas, la búsqueda del estatus social elevado medido por la magnitud del poder adquisitivo personal, un individuo que reacciona con frialdad en sus actos y falta de candidez hacia sí mismo.

Todo queda reflejado de manera explicita, la dificultad de reconocimiento propio, la incapacidad para la determinación existencial y la aceptación de criterios, sin espacio para la reflexión, basándose en leyes y valores adquiridos por generaciones predecesoras, errores adquiridos, errores triplicados, cuadruplicados…

La pluralidad de ideas, la multiculturalidad, la aceptación social o aún más distante, la aceptación racial, la filantropía suponen a nuestro hombre un atentado contra su realización, una alteración de lo preescrito, y por tanto un problema añadido para la consecución de sus metas, ante todas ellas se erige el poder terrenal, la riqueza material.

Sin dirección, en un mismo espacio, el prójimo pasa inadvertido, la rutina y la actividad humana se impone, la creatividad, la comunicación, el arte, la sensibilidad todo queda al margen, en segundo plano, frente a la inercia del paso del tiempo ordinario. Incapacidad de reflexión, de apreciación, de interpretación, todo está definido, hay que avanzar sin dirimir nuevos conceptos…correr, proseguir, sin dirección, “indireccionados” hacía el fatalismo, hacia lo objetivo, lo material, la riqueza personal, quedando inadvertido el sentido directo que le conduce a su exterminio.

Sin darnos cuenta de que el ser humano no se diversifica por el color tonal de la piel, ni por la mayor o menor capacidad adquisitiva, ni por adquisiciones efímeras ni por un mayor o menor grado intelectual, ni por el vello facial, ni por los diferentes sonidos guturales emitidos,…no, el hombre es igual en todas sus manifestaciones, una voz al unísono, una rama biológica, sin diferencias. Sin embargo niega la evidencia, lucha contra ello, por ser diferente, por su singularidad, en perjuicio de su propia existencia, basándose en doctrinas morales y espirituales, en pro de su autodestrucción.

Nuestro origen es biológico?, al igual que nosotros mismos? No es acaso una evolución de nuestra composición química? O acaso derivamos de creaciones fantásticas de la mano de un ser situado en la cúspide de un proceso de jerarquización establecido por nosotros mismos?...El debate queda servido. Y que más da? Por qué indagar en lo más intrínseco de nosotros mismos, para qué?, con qué fin?...

Injurias para unos, calumnias para otros, incapacidad de conciliación de conceptos,
Aunque, imposibilitados para generar una mutación voluntaria que les diferencie a unos de otros. Físicamente diferentes, existencialmente iguales.

Describamos, en último lugar, su hábitat, un complejo arquitectónico digno para albergar su stress, un espacio artificial proyectado según el modelo político vigente, verticalidad, si, hemos llegado a la era de la expansión vertical, la creación de prismas habitables, todo es válido para encontrar la solución al problema espacial, proyección urbana insípida, ridícula, desproporcionada e injusta y sin embargo comercial, objetiva, se acepta la moción…


“Apología sobre el ser humano moderno” es en realidad una irónica forma de describir al hombre contemporáneo en vez de un enaltecimiento del mismo. Supone una mirada de autocrítica hacia la sociedad actual, sacando de manera explícita su propia forma de existencia. La colección de trabajos pretenden reflejar en su totalidad y a la vez por separado, las dos principales características inherentes a lo largo de toda su existencia: su Intolerancia y su Insensibilidad.
Ante todos el ser vivo más avanzado y creativo y a la vez el más peligroso y destructivo tanto para sí como para el medio que le rodea.